En el corazón del caos de mi mente, fuerzas invisibles y seres preciosos me sostienen, tejiendo un refugio de luz y transparencia.
En este santuario interior, las sombras se disipan y la claridad renace, guiada por una paz silenciosa. Cada respiración se convierte en una oración, cada pensamiento en un rayo de esperanza que ilumina la agitación interior..